Cegadas a la luz de una farola

¿Qué es esta jaula en mi derredor?
Es la ciudad; sucio es su motor
¿Dónde está el verde en su esplendor?
Donde hubo tierra asfalto hay sin color.

Si mirar a las estrellas a mí me impide,
si andar libre sus coches me niegan,
si incluso el aire libre puro ha corrompido,
no puedo más que odiar esta ciudad muerta.

Mientras, contemplan luces de monitores.
Pequeños, omnipresentes seguidores.
¿Qué habremos de pensar pues ahora?
Cegadas a la luz de una farola.

Agua insomne

Ríos de pesadillas colapsan al despertar.
En furia y letargo,
bajo cascadas de mentiras,
despierto dormido y absorte
escuchando su flujo.

No me ahogan mis pesadillas;
no me ponen de rodillas;
la contracorriente renace;
su fuente desbocada me transporta;
su revolución me fortalece.