Gitlab usa CAPTCHAs privativos

GitLab contiene software privativo de Google y no parece que vayan a eliminarlo. En concreto, usa el programa reCAPTCHA de Google, documentando incluso su configuración.

Esto es problemático no solo por la cuestión de la libertad de software, sino también por otros efectos secundarios de reCAPTCHA (como la explotación laboral y el reconocimiento facial para fines bélicos).

El código se carga directamente desde los servidores de Google, lo cual podría impedir la apertura de incidencias y el registro de nuevas cuentas cuando el servidor de Google estuviera caído.

Hay desde hace tiempo varias incidencias abiertas en el gestor de incidencias de GitLab.

¿Por qué el software privativo va en contra del espíritu educativo?

El software privativo no forma parte del conocimiento de la humanidad, porque ni siquiera se puede estudiar: permanece secreto y restringido.

La cooperación con el software privativo también está restringida. No puedes compartir sin incumplir la ley. Al no poder estudiar el código fuente, no se pueden realizar modificaciones ni averiguar cómo funciona.

La compañía de software o el particular es quien tiene el poder; no el usuario. En cualquier momento pueden dejar de desarrollar la tecnología, deshacerse de ella, subirle el precio, utilizarla para espiarte... En resumen, dejas de tener el control: estás en manos de la buena voluntad de una empresa.

Si nos centramos en el aprendizaje de programación, por ejemplo, observamos que con software privativo es prácticamente imposible. Los programas privativos impiden la colaboración de los usuarios y programadores en su diseño y desarrollo. Por lo tanto, no puedes hacer siquiera una pequeña modificación a un programa. No se aprende a programar realizando ejercicios simples y sin sentido, sino modificando software y colaborando con proyectos reales.

Las empresas de software privativo tienen mucho interés en hacer llegar sus productos a las escuelas para inculcar una dependencia hacia ellos, por eso muchas veces los dejan gratis o a un precio muy reducido. No hacen un favor a los alumnos, al contrario. Cuando a un alumno le inculcan una dependencia hacia el software privativo, le están haciendo débil frente a corporaciones cuyo único fin es aumentar sus beneficios a cualquier precio. Los alumnos que quieran aplicar lo poco que han aprendido tendrán que gastar mucho dinero para poder utilizar productos a los que dichas empresas den soporte; aún así, nunca sabrán cómo funcionan.

La conclusión que podemos alcanzar es que el software privativo es completamente incompatible con la buena educación y con la libertad de los alumnos.

"Also, because schools must teach the spirit of goodwill, the habit of helping others around you, every class should have this rule: students, if you bring software to class you may not keep it for yourself". —Richard Stallman